Entre un dios griego y un lobo
De dónde venimos
Este es el primer Blog que se escribe en la página, y a modo de inauguración e invitación para que todos los integrantes de esta hermosa familia participen en él, quiero presentarles un breve relato de los orígenes de los apellidos que dieron pie a que la Famosa Casa de "la 2 Norte" fuera patrimonio sentimental fuerte de la familia.
Este es el inicio de un sitio en la red que puede ser visitado, consultado y modificado (por medio de artículos personales, archivos, fotos, etc) por cualquier integrante, y este primer Blog no es la excepción, puesto que sé que habrá discución acerca de los escudos de armas que yo elegí para representarnos partiendo de nuestras raíces más cercanas. En este punto, por ejemplo, el Tío Gerardo puede hacer una aportación valiosa ya sea con el rastreo genealógico más antiguo de la familia o simplemente escudriñando digitamente sus documentos "heráldicos" para tnerlos aquí como archivo común familiar.
Espero que les agrade esta introducción al nuevo "hogar" de TODOS, a la nueva casa de la famila, a "La 2 Norte"...
Origen del apellido Martínez
Apellido patronímico derivado del nombre propio Martín. Ofrece todas las particularidades y características de los apellidos de su misma naturaleza, tales como Pérez, Gutiérrez, García, Fernández, etc. Su origen se encuentra en la antigua y generalizada costumbre de convertir en apellido el nombre de pila del padre u otro antecesor y aplicarlo a los hijos o descendientes. En este caso se ha derivado del popular nombre Martín/o y significa sencillamente "hijo de Martín/o". La terminación de "es" o "ez" en español quiere decir "hijo de" e indica el origen patronímico del apellido.
El nombre Martín, muy frecuente y abundante por España, proviene del nombre personal latino martínus, gentilicio derivado de Mars, Martis, en español Marte: Dios romano de la guerra, y tambien: " hombre marcial, belicoso, guerrero ". El nombre ha sido muy usual en toda Europa, desde la Edad Media hasta nuestros días, a causa del célebre por san Martín obispo de Tours (siglo IV), que compartió su capa con un mendigo. Y en España por Martín I el humano (1356-1410), rey de la corona de Aragón.
El apellido se encuentra extensamente difundido por toda España y América. Como consecuencia de su abundancia y naturaleza lo han llevado y lo llevan incontables familias y linajes de muy distinto origen y procedencia, sin que exista entre ellos ninguna relación de parentesco, ni la más leve y primitiva comunidad de sangre, Por lo que no existe relación genealógica entre la mayoría de ellos. Debido a la difusión y abundancia del apellido, se generalizo la costumbre de añadirle el lugar de origen o la plaza conquistada, formándose los apellidos compuestos por Martínez de ... , y así tenemos entre otros a los Martínez de Arellano, Martínez de Checa, Martínez de Marcilla,etc. y así muchos más.
Fueron muchos los caballeros apellidados Martínez que probaron su hidalguía y nobleza ante las corporaciones nobiliarias, en las que deseaban ingresar. Así se les encuentran en las Ordenes militares de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, Carlos III y San Juan de Jerusalén; en las Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada; en la Real Audiencia de Oviedo, y en la Real Compañía de Guardias Marinas. Durante siglos, los Martínez estuvieron presentes en todas estas instituciones nobiliarias españolas, unas veces en solicitud de probanza de su limpieza de sangre y otras litigando diversas familias del apellido en defensa cada una de aquellos que entendían sus derechos sobre la otra.
Entre los diversos títulos nobiliarios que poseyeron podemos destacar: A don Pedro Martínez Feijó nombrado Conde de Troncoso el 2 de septiembre de 1762; A don Manuel Martínez y Pérez Hernández fue creado Marqués de Romeral; y don Carlos Martínez de Irujo que obtuvo el título de Marqués de Casa Irujo.
Armas:
En Galicia:
· Escudo partido: 1º, en campo de plata, tres flores de lis, de gules, puestas en palo; y 2º en campo de sable, dos fajas de plata.
· Los radicados en Ginzo de Limia (Orense) y extendidos a Orense y Lugo:
En campo de azur, siete cuñas de oro, puestas cuatro y tres, en dos fajas.
· Los Martínez de Lugo usan:
En campo de azur, tres anzuelos de plata, puestos en faja.
· Otros de Galicia traen:
En campo de sinople, una cruz potenzada de gules.
En Asturias:
· Los de Asturias según Juan Baños de Velasco, confirmadas por Pedro Morote, y según aparece en una ejecutoria a favor de Antonio Lanza Trelles:
En campo de azur, un castillo de oro, y delante de la puerta, un lobo de su color, pasante y lampasado de gules.
· Los Martínez de los Concejos de Allande y Cangas de Narcea, radicados en Santa Comba, traen:
En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de plata, con ocho panelas de gules.
· Otros también asturianos y enlazados con los de Buergo usan:
Escudo cortado: 1º, en campo de azur, un castillo de plata, y 2º, en campo de oro, un cuervo pasante de sable. Bordura general de plata, con ocho estrellas de azur. Algunos dibujan el castillo de oro.
· Otros de Asturias traen:
En campo de sinople, una rueda de oro.
En Castilla:
· Los de Castilla según Julio de Atienza traen:
En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules, puesto sobre ondas de agua de azur y plata, y un ciervo al natural, en actitud de entrar por la puerta del castillo.
En Andalucía:
· Los de Almería traen:
En campo de oro, un brazo de azur, saliendo del flanco siniestro, con una maza en la mano y otro brazo de gules, saliendo por el diestro, con una espada.
· Los de Sevilla y Madrid, originarios de Briones (La Rioja). Traen:
En campo de oro, una casa de su color, surmontada de una espada de gules.
· Otros según Juan Baños de Velasco, traen:
Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, tres panelas de azur, puestas en triángulo, y 2º y 3º en campo de oro, dos barras (pueden ser bandas) de azur.
Antiguas y diversas casas solares del apellido Martínez:
Las casas más antiguas que se conocen de Martínez estuvieron ubicadas en Asturias y Galicia. Por tanto, todas las ramas parten de dichos lugares geográficos, extendidas después por el resto de la Península.
En Galicia: hubo numerosas casas de este apellido y entre ellas:
- En la provincia de Pontevedra, se encuentra una de las más antiguas, la que radicó en la Parroquia de San Salvador del Poyo, del Concejo de Poyo, y partido judicial de Pontevedra. De esta casa se recuerda, como fundador a don Jacobo Martínez, natural de San Salvador de Poyo, que casó con doña Juana Martínez, del mismo lugar y Concejo, entre cuyos descendientes se encuentra don Fernando Martínez y Barba de Figueroa, natural de Pontevedra, y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó en 30 de marzo de 1.829.
- En la provincia de La Coruña, Hubo otra casa gallega que radicó en la Villa de Muros, fundada por Matías Martínez Porrúa, entre cuya descendencia podemos citar al doctor Francisco Martínez Pastor que fue fiscal de Morillo en el año 1.816.
- En la provincia de Lugo la de Fornelo.
- En la provincia de Orense, la de Vozqueimado.
En Asturias:
- En esta región radicaron en Avilés, Berguño, Berodia, Busqueimado, Grado, Grandas de Salime, Miudes, Las Morteras, Onís, Oviedo, Piantón, Puelles, Otra casa Martínez estuvo en la feligresía de San Millano, en el Concejo de Allande, establecida en lo que había sido un viejo solar de infanzones del que procedió don Antonio Martínez, ricohombre, a quien sucedió el conde Rodrigo Martínez. Los de esta familia fueron descendientes de Diego Martínez, Maestre de la Orden de Alcántara y Comendador Mayor de dicha Orden.
En el País Vasco también existieron casas Martínez.
- En la provincia de Vizcaya, hubo en la Puebla de Aulestia y otra en la anteiglesia de Murélaga, del partido judicial de Marquina. De Vizcaya era natural Francisco Martínez Vivanco, que fue de los primeros pobladores de la ciudad de Antioquía, en la hoy República de Colombia. Estuvo casado con doña María de Urnieta (hija de Miguel de Urnieta, famoso Capitán y también de los primeros pobladores de Antioquía, Teniente de Gobernador de dicha ciudad de 1608 a 1621, y Tesorero Real, y de doña Ana Taborda). No dejó sucesión.
- En la provincia de Alava Hubo casas en Mijanca, Peñacerrada y Villamaderme
- En la provincia de Guipúzcoa radicó otra familia Martínez en la villa de Placencia, del partido judicial de Vergara, y de ella fue Francisco Martínez, que en 1541 pasó a Chile dando origen a una rama de este apellido en aquel país americano.
En Navarra
- Hubo otras casas de este patronímico. Una de ellas radicó en la villa de Mendigorría, otra en la de Peralta, y otra en la de Marcilla, las tres del partido judicial de Tafalla. La casa de Mendigorría tuvo línea en Zaragoza y a ésta perteneció José Martínez Pujo, natural de Zaragoza y Caballero de la Orden de Santiago, en 1687. De la casa de Peralta descendió Juan Jacinto Martínez Aguirre, natural de Artajona (Navarra), que fue Alcalde Ordinario de la ciudad de Méjico y Caballero de Calatrava, en 1754. Otra hubo en la villa de Valtierra, del partido de Tudela, y otra en la de Andosilla, del partido judicial de Estella, apellidada Martínez de Andosilla, Pero una línea suya, apellidada solamente Martínez, pasó a la villa de Cárcar, en el mismo partido judicial, Los de la casa de Cárcar se apellidaron primero Romero Martínez: más tarde suprimieron el primer apellido, llamándose sólo Martínez, como aparece en una ejecutoria ganada en juicio contradictorio ante la Real Audiencia de Pamplona, el 1.º de Abril de 1517, por Gil, Martín, Jorge, Rodrigo, Diego y Hernando Martínez, hermanos, todos naturales de la villa de Cárcar, en cuya iglesia parroquial tenían capilla con sus armas, como descendientes del palacio de Andosilla, también en Navarra. De la citada casa descendieron: Cristóbal Martínez Monreal, que fue Arcediano de Usum en la Catedral de Pamplona, donde falleció en 1849. Estuvo insaculado en la bolsa de Alcaldes y Regidores de la villa de Cárcar. Y su hermano Vicente Martínez Monreal, natural de Pamplona, fue Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 11 de Diciembre de 1873. Por último, otras casas de Martínez, , radicarón en la villa de Dicastillo, y en Villafranca.
En Cantabria;
- En esta comunidad hubo casas en: Arenas de Iguña, Cabezón de la Sal, Caranceja, Entrambasmestas, Guriezo, Penagos, Resconorio, San Pedro del Romeral, Santayana, Término y valle de Liendo. Y por último en el lugar de Cos, del partido judicial de Cabezón de la Sal, moró una familia muy antigua del linaje Martínez, con línea en América.
En Castilla y Leon:
- En la provincia de Avila: Hubo casa en Riocabado.
- En la provincia de Burgos son númerosas las casas solares de este apellido, hubo en: Aguas Cándidas, Agüera de Montija, El Almiñé, Aranda de Duero, Barcenillas de Cerezos, Bortedo, Burgos, Cigúenza, Cornejo de Sotoscueva, Cubillos de Losa, Frías, Herbosa, Huéspeda, Lastras de las Heras de la Junta de Traslaloma, Mansilla de Burgos, Marcillo, Moradillo de Sedano, Nuestra señora de la Vega, Ojeda de Caderechas, Opio, Para, Quintana de los Prados, Quintanaélez, Quintanaopio, Quintanilla, Quisicedo, Redecilla del Camino, Salas de Bureba, Tamayo, Temiño, Termiñón, Torme y Villabáscones.
- En la provincia de León, encontramos en: Columbrianos, Espinareda, Espinosa de la Ribera, Fabero, Lago, Losilla, Otero de las Dueñas, Ponferrada, Robles, San Andrés de Montejos, San Miguel de las Dueñas, San Pedro de Castañero, Santo Tomás de las Ollas, Sésamo, Valdesamario y Villacedré.
En la Rioja:
- Encontramos numerosas casas: Ajamil, Almarza de Cameros, Anguciana, Anguiano, Arnedo, Briones, Cabezón de los Cameros, Canales de la Sierra, Castilseco, El Villar, Jalón de Cameros, Luezas, Mansilla, Matute, Montalbo de Cameros, Ortigosa de Cameros, Pinillos, Rabanera, Ribafrecha, San Román de Cameros, San Vicente de la Sonsierra, Sojuela, Tormantos, Torre de Cameros y Viniegra de Arriba.
En Aragón:
- En Jaca (provincia de Huesca) y Ariza (provincia de Zaragoza) hubo desde muy antiguo familias apellidadas Martínez.
En Castilla la Mancha y Madrid:
- Hubo diversas casa en: Chillón (Ciudad Real); Barajas de Melo, San Clemente y Sisante (Cuenca); Valdecarábanos y Ocaña (Toledo); y en Guadalajara.
- Tambien encontramos familias Martínez en Madrid.
En Murcia y Valencia:
- En la provincia de Murcia, fueron heredados en Lorca y Murcia.
- En la provincia de Alicante hubo en Orihuela y Elda.
En Andalucía:
- Entre las casas andaluzas de Martínez, citaremos las radicadas en Serón y Vélez-Rubio (provincia de Almería); Jerez de la Frontera y Puerto de Santa María (Cádiz); y la radicada en Dólar (provincia de Granada).
Personajes famosos que llevaron este apellido
Entre los primeros Martínez famosos encontramos a Diego Martínez de Alava, caudillo español que ya en 1492 capitaneó algunos alaveses en la toma de Granada. Figuró en la toma de Estella y en la batalla de Noain.
Entre los conquistadores que pasaron al Nuevo Mundo llevando como apellido Martínez, hay que destacar a Domingo Martínez de Irala, nacido en la villa de Vergara en 1.509. Siendo el año 1.535 tomó parte en la expedición de don Pedro de Mendoza, al Río de la Plata, participando en lo que fue la primera fundación de Buenos Aires. Posteriormente mandó uno de los tres navíos que componían la flota de Juan de Rolas remontándolos ríos Paraná y Paraguay y en el puerto de Candelaria quedó Martínez de Irala como lugarteniente con parte de la tropa, mientras Ayolas continuaba su viaje de exploración. En 1.540, al morir Ayolas, Martínez de Irala decidió regresar a Asunción dado que allí los indios eran más pacíficos y las tierras más ricas. Como a comienzos de 1.542 llegara el nuevo Adelantado, Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, se organizó otra expedición hacia el Chaco al mando de Martínez de Irala, que fundó el Puerto de los Reyes. Disgustado por lo que entendía merma de su autoridad. Martínez de Irala fraguó una conspiración que apresó a Cabeza de Vaca y lo envió a España. Organizó una nueva expedición en busca del anhelado Río de la Plata, compuesta de unos 300 españoles. Y entretanto, en Asunción, los partidarios de Cabeza de Vaca habían destituido y decapitado a Francisco de Mendoza, lugarteniente de Martínez de Irala. Regresó éste consiguiendo imponer de nuevo su autoridad, aunque su gobierno fue muy duro con los indios y con los españoles, no cabe duda de que sentó las bases para el futuro del Paraguay. Toda su vida estuvo obsesionado con las leyendas de los legendarios tesoros y fue uno de los que dieron crédito a la célebre fábula, porque de eso se trataba, de El Dorado Esta leyenda, como se sabe, se refería a un fabuloso rey que cubría su cuerpo con polvo de oro, tanto era el metal aurífero que abundaba en sus tierras. Absurda historia en la que también creyó el vasco Lope de Aguirre, con las funestas consecuencias que su locura le acarreó no sólo a él sino a cuantos hombres le acompañaron en su alocada expedición en busca de tal rey.
Entre los Martínez, cabe señalar a otro caballero de este apellido, don Carlos Martínez de Irujo, que obtuvo el título nobiliario de Marqués de Casa Irujo y fue un destacado político y hombre de Estado.
Sería asimismo injusto dejar en el olvido al general don Arsenio Martínez Campos, prestigioso militar español, cuya acción se desarrolló casi por entero en la isla de Cuba, pero cuyo acto más célebre se refiere al pronunciamiento militar que encabezó en Sagunto el 29 de diciembre de 1.874, proclamando a Alfonso XII como rey de España, restaurando así la monarquía borbónica en la persona del joven príncipe hijo de la reina doña Isabel II. De acuerdo con numerosos historiadores, este acto nunca contó con la aprobación de Cánovas del Castillo que hubiera preferido que dicha restauración se hiciera por métodos civiles y no militares. El general Martínez Campos reanudó su lucha esta vez contra los carlistas, pasando después a Cuba. Hay que destacar que siempre se caracterizó por sus esfuerzos en humanizar las guerras en las que participo.
En lo que se refiere a las ramas del apellido Martínez que pasaron a América, este se extendió muy rápidamente por todo el continente. Los primeros registros del apellido Martínez hacen mención de un Esteban Martínez, nacido en Aibar en 1586. Su hijo el capitán Martín Martínez pasó hacia 1634 a las Indias donde sirvió con cargos militares en Buenos Aires y Chile, y también fue Regidor perpetuo en Quito. Un Claudio Martínez de Pinillos y Ugarte, nacido en La Habana en 1832 e hijo del Conde de Villanueva, ingresó en la Orden de Santiago en 1844.
Entre los descendientes de los españoles del apellido Martínez, pueden citarse a numerosos políticos y militares: José María Martínez, hondureño que alcanzó la presidencia de aquel país; Tomás Martínez, nicaragüense, que asimismo des pues de ser jefe del Gobierno, llegó a la presidencia de la República de Nicaragua; Juan Martínez de Rozas, (1759-1813) político chileno nacido en Argentina, , fue abogado y erudito, que luchó en las guerras por la independencia de aquella nación en 1810 ; Enrique Martínez Digido, militar y político uruguayo, ministro de la guerra de su país, pero que se vio envuelto en numerosas conspiraciones lo que le obligó a emigrar a Argentina donde murió; Carlos Martínez Moreno, célebre novelista uruguayo.
Y en lo que se refiere a España, la lista de aquellos del apellido Martínez que se han distinguido en la política, la literatura y las bellas artes, sería larguísima, Basta con recordar a Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862), poeta, historiador y diplomático español que escribió "La conjuración de Venecia" y el poema neoclásico "Edipo". al dramaturgo Martínez Sierra, al escultor Juan Martínez Montañés, al poeta Antonio Martínez de Meneses, al escritor Juan Martínez Villergas, etc. etc.
Origen del apellido López
Apellido patronímico, derivado del nombre propio Lope, lo que motiva que raramente las numerosas ramas del mismo, tengan relación entre sí. Sobre su origen, son bastantes las versiones existentes, algunas francamente fantasiosas y a las que resulta difícil conceder verosimilitud. Lo cierto es que este apellido, de origen gallego, se extendió rápidamente por la Península.
Si nos atenemos al libro "Becerro de Castilla" que fue escrito por mandato del rey don Alfonso XI y de su hijo don Pedro I, aquel a quines algunos llaman "el Cruel" y otros, acaso con mayor rigor histórico, "el justiciero", para inscribir en él a los linajes nobles de Castilla (de León, Valladolid, Santander y Burgos), se indica que en tiempos de la denominación romana, llegó a la Península Ibérica una familia llamada de los Lupos, de origen patricio.
De dicha familia procedió la reina Lupa, o Loba, residente en Galicia, en cuya región se originó la rama más antigua que después pasó a Andalucía. En la conquista de Sevilla , entre otros, pueden citarse a Pedro López y García López, acompañando al rey Fernando III, "el Santo". Y en Andalucía, Simón López recibió del rey Alfonso X, unas propiedades en el término de Alcalá de Guadaira, con lo que dió origen a una familia López andaluza.
Los caballeros López se hallaban también en la batalla del Salado y estuvieron presentes en la conquista de Lorca, Córdoba, Almería, Antequera y otras ciudades. Tanto guerrear en tierras andaluzas y su larga estancia en las mismas, fueron la causa de que este apellido se extendiera por aquella región de la Península.
En sus "Trovas", Mosén Jaime Febrer afirma que un caballero de apellido López estuvo en la conquista de Valencia con gentes de armas pagadas a su costa, distinguiéndose por su arrojo en la conquista de aquel reino, de tal forma que obtuvo como recompensa la villa de Chelva, donde se estableció y fundó casa de la que proceden la mayor parte de los López de Murcia, Valencia, Castellón y Alicante.
En lo que se refiere a los López de Aragón, Pedro de López y Quinto de Terrero, juró al Príncipe de España como caballero infanzón, en el año 1646. Pero también en la familias de este apellido se desencadenaron luchas intestinas y así Pedro López, lucharon contra Íñigo y Sancho López, sus próximos parientes. En la villa de Tramacastilla, Juan López de la Casa, hijodalgo en 1582, ferviente católico, se enfrentó a los elementos luteranos hasta conseguir expulsarlos de la citada villa.
El apellido López se encuentra probado, en su nobleza, numerosas veces, tanto en España como en América, a través de las informaciones que realizaron para ingresar en las Ordenes Militares donde queda constancia de su limpieza de sangre. En lo que se refiere a la difusión del apellido López en América, hay que citar al caballero Jerónimo López, al que se considera como el tronco de muchos de los López de Méjico y que fue premiado por el emperador Carlos I con la Encomienda de Tacuba, nombrándole primer Regidor y después Secretario de la Gobernación.
Pero el apellido López no sólo tuvo caballeros que pelearon en batallas contra los mahometanos, o enfrentados a los nativos del Nuevo Mundo, hubo muchos López que ingresaron en el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en Méjico. Acaso por la abundancia del apellido López y teniendo en cuenta que no todos fueron guerreros o inquisidores, ocurrió que durante los siglos XVI, XVII y XVIII, se hicieron muchísimos expedientes de sangre a personas que ostentaban este apellido, y tal cosa sucedió en territorio mejicano.
TÍTULOS NOBILIARIOS RELACIONADOS
En el año 1688 don Antonio López de Tejada fue nombrado Marqués de Gallegos de Huebra. Don Domingo López del Pozo, vecino delPerú, Marqués de Mozobamba del Pozo en 1735. En 1737, don Manuel López Pintado, Marqués de Torreblanca. En 1764, don Lorenzo López de Porras, Marqués de Villalópez. En 1790 don José Antonio López de Olivar, Conde de la Roche. En 1790, don Fermín López Isunza, Marqués de Valdegema. En 1708, don Cayo José López, Marqués de Encinares. En 1815 don Diego López Morla, Conde de Vicreces. En 1878 don Antonio López y López, Marqués de Comillas, con grandeza de España.
Todos estos títulos fueron condedidos a Personajes que, por su valor y tesón fueron merecedores de dichos tributos.
Heráldica Patronímica Española y Sus Patronímicos Compuestos, por Vicente de Cadenas y Vicent. Editorial Hidalguía, 1976. Páginas 140 y siguientes. (ref.: CADENAS).
Heraldario Español Europeo y Americano, por Vicente de Cadenas y Vicent. Editorial Hidalguía, 1994. Tomo I, Páginas 97, 98, 135, 180, 185 y 197; Tomo II, Páginas 124, 131, 147, 136, 218, 237 y 277; Tomo III, Páginas 98, 111, 194, 217, 221, 244 y 255; Tomo IV, Páginas 63, 106, 108, 109, 111, 115, 181, 235, 249, 270, 281 y 285; Tomo V, Páginas 191, 249, 104, 168, 189 y 269; Tomo VI, Páginas 95, 112 y 125. (ref.: CADENAS).
Nobiliario Español, Diccionario Heráldico de Apellidos Españoles, por Julio de Atienza. Editorial Aguilar – 1959. Página 490 y siguientes. (ref.: ATIENZA).
Diccionario Heráldico y Nobiliario de los Reinos de España, por Fernando González–Dória. Editorial Bitácora. Página 614 y siguientes. (ref.: GONZALEZ-DORIA).
Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y Americanos, por Alberto y Arturo García Carrafa. Tomo 49, Páginas 99 y siguientes. (ref.: GARCIA CARRAFA).
Blasones y Linajes de Galicia, por José Santiago Crespo del Pozo, O.M.. Publicaciones del Monasterio de Poyo. Volumen I, Página 342 y Volumen III, Páginas183 y siguientes. (Ref.: CRESPO DEL POZO).
Linajes en Navarra con Escudos de Armas, por Aurelio Erdozáin Gaztelu. Volumen VI, Páginas 171 y siguientes. (ref.: ERDOZAIN).
Blasones y Linajes de Euskalerria, por Endika de Mogrobejo. Tomo VIII, Páginas 219 y siguientes. (ref.: MOGROBEJO).
El Solar Vasco Navarro, por Alberto y Arturo García Carrafa. Tomo IV, Página 459 y siguientes. (ref.: GARCIA CARRAFA).
Diccionario Onomástico y Heráldico Vasco, por Jaime de Querejeta. Tomo III, Paginas 337 y siguientes. (ref.: QUEREJETA).
Origen, Nobleza y Heráldica de los principales Apellidos Hispanos, por Endika de Mogrobejo. Página 101 y siguientes. (ref.: MOGROBEJO).
Heráldica de los Apellidos Canarios, por Lino Chaparro D’Acosta. Tomo I, Páginas 261 y siguientes. (ref.: CHAPARRO).
Armorial de J. B. RIETSTAP. (ref.: RIETSTAP).